La Influencia de un Abuelo

“El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento.” Erasmo de Rotterdam

Me cuesta horrores plasmar impresiones sobre lo que me rodea de la vida cotidiana, noticias políticas, sociales, catástrofes, etc.. Tal vez porque escribir para mí es un poco alejarme de la brutal realidad, soñar e imaginar experiencias. Por su puesto que tengo mis opiniones propias pero a lo mejor estoy bloqueada con la idea del abuelo que siempre decía “en público no se debe de hablar ni de política ni religión” ahora podríamos añadir de futbol.

La política me aburre creo que todos los políticos son como el dicho puedes cambiar de perro, pero el collar es el mismo, no dejan de ser animales bajo el yugo del poder; y el poder corrompe al más ético.  Nacionales e internacionales, al final siempre pagamos los mismos.

Las tragedias me encogen el alma, muchas de ellas cuando las escucho me hacen llorar de impotencia. Me suelo preguntar que se puede hacer, pero las mayoría de las veces tenemos las manos encadenadas ante injusticias y desamparos.

Luego pasamos a la prensa rosa que me importa un comino, cada cual que haga de su capa un sayo como decía también mi abuelo. Somos libres para hacer lo que queramos mientras que mi libertad no coarte la tuya.

En fin, que al final ando por el mundo de las fantasías y quimeras literaria, aunque ahora que me percato parte de mí va en muchas de mis palabras. Uno es lo que escribe. Y aunque sigo siendo un escritor en ciernes, no cederé en el intento.  Buscaré almas afines a mis ideas, que empaticen y ronden sobre las mismas orbes. Y ¿Quién sabe?