ALEVOSÍA

Alevosía

Se sentía golpeada, manipulada y culpable; yerma entre las multitudes. Harta, quería volver a ser ¿En qué se había convertido? Según él en una maruja paranoica que veía el fantasma de la mentira en cualquier esquina. Empezó a pensar en un nuevo teorema, unió inferencias. Él estaba con ella, solo había que colocar bien la trampa para que le delatara su corazón. Cayó como un ingenuo, quedó desenmascarado. No era una perturbada, su tesis quedó demostrada. Con el corazón destrozado y brillo en la mirada, comenzó una nueva existencia sin traiciones, sin él. Libre, se apasionó por la vida.

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Un comentario en “ALEVOSÍA

  1. Era como si lo jalara del brazo. Ambos en una misma habitación. Detrás de sus sombras se escondía los deseos incontenidos. Buscaba un hombre parecido a ella, poder ser. Mascaba fantasmas a la hora de dormir. ¿ Quién iba a decir que Pitágoras la engañaría desarmonizando esferas ? Ahora, el cuadrado de la hipotenusa no era igual a la suma de los otros cuadrados, se hicieron redondos. Todavía le quedaban ojos para ver, en la noche. Sí, sus sombras, apasionadas… descubriendo un nuevo teorema.

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